Hay pueblos donde uno mira las fachadas para saber si la casa es antigua, nueva o necesita una mano de pintura.
En Valdefuentes conviene mirarlas con algo más de atención. En Romangordo, otro pueblo extremeño, las paredes también merecen una segunda mirada. En Romangordo, otro pueblo extremeño, las paredes también merecen una segunda mirada.
Muchas están decoradas con esgrafiados: dibujos y formas realizados directamente sobre el revestimiento de los muros.
Y hay tantos que el pueblo ha terminado convirtiendo esta técnica en una de sus señas de identidad.
Pero ¿qué es un esgrafiado?
La palabra puede sonar bastante más complicada que la técnica.
Simplificando mucho, consiste en colocar sobre el muro capas de revestimiento de distinto color y retirar después determinadas partes de la capa superior.
Al hacerlo aparece el color que hay debajo y se forma el dibujo.
Una especie de decoración hecha quitando en lugar de poniendo.
Naturalmente, hacerlo bien tiene bastante más dificultad que explicarlo.
Valdefuentes y sus fachadas
En Valdefuentes, en la provincia de Cáceres, basta con pasear para encontrar esgrafiados en numerosas casas.
Los hay geométricos, vegetales y de otras formas, algunos discretos y otros capaces de ocupar buena parte de una fachada.
Eso convierte el paseo por el pueblo en algo curioso.
Porque uno termina mirando las paredes.

Una técnica bastante más antigua de lo que parece
El esgrafiado no nació en Valdefuentes ni es exclusivamente extremeño.
Se ha utilizado durante siglos en distintos lugares de España y Europa para decorar fachadas y paredes interiores.
Pero aquí encontró un sitio donde mantenerse especialmente visible.
Hasta el punto de que Valdefuentes es conocida por sus esgrafiados y ha hecho de ellos una parte reconocible de su patrimonio.
Mirar las paredes
A veces visitamos un pueblo buscando una iglesia, un castillo o una plaza y pasamos por delante de las casas sin prestarles demasiada atención.
En Valdefuentes conviene hacer justo lo contrario.
Hay que mirar las paredes.
Porque buena parte de lo que hace diferente al pueblo está precisamente allí.
A la vista de todo el mundo.
Solo hay que acordarse de levantar la cabeza.

